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Sistemas20 de octubre de 20262 min de lectura
Se acaba la prórroga de Windows 10 para particulares: qué hacer con los equipos que quedan
Microsoft dejó de dar soporte a Windows 10 el 14 de octubre de 2025, pero abrió un año de margen para los particulares a través del programa de actualizaciones de seguridad extendidas (ESU). Ese margen terminó el 13 de octubre de 2026. Los equipos que siguen con Windows 10 en casa ya no reciben parches.
Qué significa quedarse sin parches
El equipo sigue encendiendo y funcionando igual que ayer. La diferencia es que cada vulnerabilidad que se descubra a partir de ahora queda abierta para siempre. Con el tiempo, además, los fabricantes de navegadores, antivirus y aplicaciones dejan de probar sus programas en el sistema y empiezan los problemas de compatibilidad.
Para un ordenador que se usa para navegar, hacer gestiones con el banco o trabajar desde casa, seguir con Windows 10 es un riesgo que no compensa.
Primera opción: actualizar a Windows 11
La actualización es gratuita si el equipo cumple los requisitos. Los más habituales son:
- Procesador compatible: en la práctica, Intel Core de octava generación o posterior, o AMD Ryzen 2000 o posterior.
- Chip de seguridad TPM 2.0 activado y arranque seguro (Secure Boot).
- Al menos 4 GB de memoria y 64 GB de almacenamiento, aunque para trabajar con soltura conviene tener 8 GB o más.
La aplicación Comprobación de estado del PC de Microsoft indica en un minuto si el equipo es compatible. Muchas veces el TPM está desactivado de fábrica y basta con activarlo en la BIOS.
En las empresas, el reloj va de otra manera
Para organizaciones, Microsoft ofrece la extensión ESU de pago hasta un máximo de tres años, hasta octubre de 2028, con un precio por equipo que se duplica cada año. Es una solución puente: sirve para ganar tiempo en equipos que no se pueden migrar todavía, como los que controlan maquinaria o aplicaciones antiguas, no como estrategia.
Si en su parque quedan equipos con Windows 10, lo razonable es hacer inventario, separar los que pueden actualizarse de los que no y planificar la renovación del resto antes de que la extensión encarezca cada puesto.
Cuándo compensa renovar
Un equipo que no cumple los requisitos de Windows 11 suele tener ya entre seis y ocho años. Además del sistema, la batería, el disco y la pantalla suelen estar al final de su vida. Un portátil actual con disco SSD, 16 GB de memoria y Windows 11 cambia por completo la experiencia de uso, consume menos y viene con varios años de garantía.
Si va a retirar equipos, hágalo bien: borrado certificado de los datos y entrega a un gestor autorizado de residuos electrónicos.
Redacción · Grupo SIL